¿Hay nada más delicioso que unas fresas con nata?
Pues he encontrado la fórmula perfecta para degustarlas todo el año en forma de bizcocho. En verano se puede hacer con fresas frescas trituradas y el resto del año se puede usar mermelada de fresa (casera o no), que es lo que he hecho yo en este caso. He sustituido el azúcar por mermelada y también la he añadido al relleno y a la cobertura (nata + mermelada de fresa). El resultado es una tarta nada empalagosa y llena de sabor.
Tarta de fresa y nata
Ingredientes:
-200 g
de harina
-1
cucharada sopera de levadura (tipo Royal)
-170 g
de mantequilla
-150 g
de mermelada de fresa
-3
huevos
-1
cucharadita de extracto de vainilla
Para el
relleno y la cobertura
-200 ml
de nata para montar
-unas
cucharadas de mermelada de fresa
-fresas
para decorar (yo lo hice con frambuesas)
Preparación:
-Precalentamos el horno a 180 ºC. Engrasamos y
forramos un molde con papel de hornear.
-Tamizamos la harina y la levadura en un cuenco
grande, agregamos la mantequilla (a temperatura ambiente), la mermelada, los
huevos y el extracto de vainilla. Lo batimos todo hasta que no queden grumos.
-Ponemos la masa en el molde y alisamos la
superficie. Horneamos durante 35-40 minutos o hasta que esté firme y dorada.
Hacemos la prueba del palillo para saber si está lista.
-Dejamos que se enfríe un poco antes desmoldar y
luego la pasamos a una rejilla.
-Mientras esperamos a que se enfríe del todo, montamos
ligeramente la nata (es importante que esté fría, porque si no no montará bien) y
luego le añadimos despacito las cucharadas de mermelada. Ya veréis que va
cogiendo color (y sabor).
-Una vez fría, partimos la tarta horizontalmente y
la rellenamos con la mezcla de nata y mermelada. Tapamos y cubrimos la tarta
con el resto de la mezcla. Decoramos con fresas y ya está lista para
comer. Bon apetit!